Arte del movimiento que se expresa a través de secuencias de movimientos suaves, continuos y equilibrados, acompañados por una respiración consciente. Sus gestos amplios y circulares favorecen un movimiento natural del cuerpo, ayudando a desarrollar la coordinación, el equilibrio, la resistencia y una mayor conciencia corporal.
Aunque nace dentro de la tradición de las artes marciales, su práctica es hoy ampliamente valorada por sus efectos beneficiosos para la salud. Contribuye a disminuir el estrés, serenando la mente, al tiempo que fortalece el organismo y mejora capacidades como la concentración y la memoria.
Desde las primeras etapas de aprendizaje se invita a dirigir la atención hacia el interior, permitiendo meditar a través del movimiento y conectar con uno mismo desde una tradición milenaria.
Como arte marcial completo, también se estudian sus 13 principios fundamentales y las formas tradicionales, tanto para el desarrollo de la energía interna (qigong) como para la aplicación marcial mediante el trabajo en pareja, como el Tui Shou.
Es una práctica ideal para comprender mejor el funcionamiento del cuerpo, integrar mente y movimiento y acercarse a la filosofía tradicional a través de la experiencia directa.